Autor: Daniel Rivera Marín
ELMUNDO.COM
La historia paisa tiene un sin número de complementos culturales que han trasegado con los años y que han sobrevivido a la memoria, en la Feria de las Flores, se rescatan algunos de esos elementos para que nunca se olviden.
Llega agosto y con él una de las semanas más esperadas por los paisas, la que guarda en sus más de siete días la Feria de las Flores, un punto de referencia para los medellinenses, quienes se congregan a festejar en torno a las fondas, los arrieros, los caballos, las silletas y las flores.
Y es que la Feria de las Flores, con el pasar de los años, se ha convertido en parte del patrimonio de la ciudad, sin embargo, cabe preguntar si ésta es en verdad una muestra de la cultura paisa. El secretario de Cultura Ciudadana, Luis Miguel Úsuga, afirmó que "la Feria ya es un texto de ciudad, porque todas las fiestas que proponen las personas y que son organizadas por ellas mismas se convierten en verdad en la medida en que representan los imaginarios de la ciudadanía".
A principios del siglo pasado, Medellín contaba con un carnaval, el cual se realizaba a principio de año, sin embargo, la tradición fue cambiando. "Aquí hubo un carnaval como hasta hace 60 años y se suspendió, porque éramos una sociedad más conservadora, pues esas fiestas se realizaban a principios de año, antes de la Cuaresma, y eran entendidas como pecaminosas, pero aceptadas culturalmente", afirmó Úsuga.
Históricamente también existen otras fiestas que se realizan después de la Semana Santa, las cuales, por lo general, están ligadas a la productividad de las tierras y a las cosechas que tienen las regiones, razón por la cual existen ferias en el país alusivas a frutos, bajo ese marco se gesta la Feria de las Flores, pues el cultivo de flores en el Valle de Aburra por la década de los 50s era uno de los más importantes.
Juan Guillermo Molina, sociólogo de la Universidad San Buenaventura y profesor de la Universidad de Antioquia, afirma que la Feria es "en cierta medida, una necesidad que toda cultura tiene de buscar un espacio de encuentro y de fiesta, pero no de la misma manera que un carnaval como el que había a principios de siglo en Medellín, la Feria es algo más comercial".
Los símbolos de la Feria
La Feria de las Flores, con el pasar del tiempo, ha ido posicionando dentro de sus múltiples eventos, algunos como la cabalgata, el desfile de carros antiguos, los tablados, las fondas y el reunirse entorno al licor. El Secretario de Cultura Ciudadana habló con EL MUNDO acerca de los tópicos más recurrentes, "en la Feria ya tenemos muchas cosas, como el transporte, y es que nosotros por nuestra topografía, que es muy agreste, tuvimos que usar los caballos como medio de transporte, por eso es que en la Feria de las Flores es tan representativo el caballo.
Pero hay otros elementos como el emprendimiento, el valor del trabajo, lo cual se representa con los silleteros y los arrieros. Todo eso se ha convertido en una construcción estética, por la cual somos conocidos".
De igual manera, el Secretario habló acerca de un común denominador que se ha tomado las ferias, el licor, el cual, según él, está asociado a las fiestas populares, "en nuestra cultura el licor y otro tipo de sustancias que desinhiben están presentes en este tipo de eventos, pues juegan el papel de acercarse a unas instancias que no son cotidianas y eso ha sido de esa manera desde hace mucho tiempo, porque es una forma de comportarse diferente, que es a la final lo que algunas personas quieren".
Sin embargo, Juan Guillermo Molina, opina diferente en cuanto a los símbolos que se tejen y que convergen en la Feria, "los silleteros son una tradición muy nueva, pues ahí no se condensa la antioqueñidad, eso es sólo una forma de expresión, pero no es algo que lo condense o lo constituya, por ejemplo, cada vez se ven menos carrieles y alpargatas en los pueblos, pues eso de la identidad es algo muy complejo y lo que ahora se ve, son manifestaciones muy sesgadas por lo económico, que de todas maneras tienen alguna manifestación en la cultura antioqueña".
La comunidad
Aunque los expertos pueden hablar y proponer sus teorías, al final es la sociedad misma la que disfruta de la Feria de las Flores. Iván Madrid Montes, de 69 años, afirma que "hace 45 años, cuando empezó la Feria, yo era joven y participaba dentro de las fiestas y me gustaban mucho, creo que nos unían como ciudad. Todo eso coincidió con el inicio de mi juventud, cuando me empezó a gustar el aguardiente y a salir con la mujeres, lo cual constituyó para mi, y para todos los jóvenes, un acontecimiento espectacular, y hoy pasa lo mismo, porque la Feria nos representa y rescata lo que somos como cultura".
Del mismo modo que Iván, doña Nubia Monsalve opina que la Feria de las Flores representa la pujanza y el trabajo de los paisas, así como muchas cosas de la cultura, como las mulas, los caballos y la arriería, sin embargo, discrepa de que el licor y los excesos deban ir ligados a las festividades, pues según afirmó, "eso trae más problemas que ventajas".
La Feria de las Flores, uno de los eventos más esperados del año por los paisas, promete ser, una vez más, un éxito, pues según declaró el Secretario de Cultura Ciudadana a EL MUNDO, en este momento el 77% de las habitaciones de los hoteles están bloqueadas, lo que significa un 7% más de ocupación frente al año pasado, sólo por ahora, pues aún no ha empezado la Feria. Desde la Administración Municipal esperan que no se presenten problemas de orden público y que todos los asistentes puedan disfrutar, como nunca, de esta parte de la cultura antioqueña.
Programación - Concierto y luces
Hoy, en el acto inaugural de la Feria de las Flores, el alcalde de Medellín, Alonso Salazar, realizará un protocolo, con motivo del inicio de las fiestas en el Parche Pilsen de la Alpujarra.
A las 6:00 de la tarde se llevará a cabo el evento que contará con la presentación de artistas como Cantores de Chipuco, Pipe bueno, entre otros, y también el humorista Suso el Paspi. De igual manera, a las 8:00 de la noche, en el mismo lugar, se realizará un espectáculo de juegos pirotécnicos.